«Colombia no conoce la verdad» Se revela carta de Salvatore Mancuso a Álvaro Leyva Durán

Carta de Salvatore Mancuso a Álvaro Leyva Durán
Salvatore Mancuso y Rodrigo Londoño estarían dialogando para contar toda la verdad a Colombia.

El exministro consevador, Álvaro Leyva Durán, reveló este lunes a través de Twitter una carta escrita el 3 de septiembre por el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso.

La carta manifiesta la intención de Mancuso de acogerse a la JEP argumentando que Colombia no conoce la verdad.

Acercamiento Londoño-Mancuso

Tras dirigirse a los exprotagonistas del conflicto armado en Colombia, Rodrigo Londoño «Timochenko» exlider de las FARC y Salvatore Mancuso, exjefe paramilitar, el conservador Leyva Durán celebró su intención de dialogar acerca de la realidad de las víctimas del conflicto armado.

Mediante una carta dirigida a los dos, Leyva les invitó al diálogo abierto, afirmando que solo la verdad abriría caminos de «plena reconciliación y de garantías de no repetición» pese a haber sido «adversarios feroces» años atrás, como les llamó.

Vale aclarar que Álvaro Leyva Durán, ha sido un ferviente mediador de la paz y buscador de la finalización del conflicto armado interno que azota a Colombia.

Ha participado en diálogos con los grupos insurgentes M-19, FARC y ELN en los distintos acercamientos con los Gobiernos de turno.

Respuesta del exjefe paramilitar

Ante la iniciativa de Leyva, Salvatore Mancuso envió una carta en respuesta, con fecha del pasado 3 de septiembre de 2020, en la que reitera su compromiso con la paz y con la verdad para la reparación de víctimas.

La carta había llegado a manos del conservador, quien anunció el domingo 6 de septiembre, vía Twitter que la daría a conocer el lunes 7 de septiembre a los medios de comunicación.

Sin embargo, la evidencia de lo escrito y firmado por Mancuso desde el Centro de Detención del Condado de Irwin, ya circula en las redes sociales.

En la carta, Mancuso menciona la necesidad de que la verdad, completa y sin ambigüedades, sea contada de CARA AL PAÍS, con el fin de que se dé una justa reparación de las víctimas.

Invitó también a que todos los protagonistas del conflicto armado y el mismo Estado, acepten su responsabilidad, para evitar que esa verdad siga siendo «secuestrada y manipulada».

Mancuso se describe a sí mismo como un «testigo excepcional, único en la realidad histórica de Colombia» debido a que participó de forma directa en el conflicto.

Lo que le dotaría de un visión macro y de autoridad para ser parte del proceso y someterse a la Comisión de la Verdad.

Paramilitarismo de Estado

Acusa, en su escrito, que el 35% de los honorables congresistas colombianos habrían sido financiados por las AUC, lo que en su momento tituló «Paramilitarismo de Estado» y recordó su advertencia, sin respuesta oportuna, sobre el rearme de algunos grupos paramilitares.

Se señala él mismo como prueba viviente de la parapolítica.

Remembró su declaración contra José Miguel Narváez, subdirector del DAS que, según menciona Mancuso, estuvo relacionado con el asesinato del reconocido mediador de paz, Jaime Garzón.

Álvaro Uribe Vélez, involucrado

También evocó su denuncia acerca de la colaboración de ciertas personalidades cercanas al Gobierno de Álvaro Uribe Vélez con los grupos paramilitares, entre ellos Francisco Santos, quien hoy funge como embajador de Colombia en Estados Unidos.

De igual forma, hizo referencia a lo que llamó «algunas situaciones que se presentaron con el mismo Presidente Uribe» mientras fue jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia.

Ante todo esto, denunció intimidaciones, torturas, amenazas y persecución judicial para silenciarlo.

Mancuso sostiene que en Colombia no existe interés político en la verdad, la paz, ni la reparación. No obstante mantiene su compromiso con la verdad, en aras de las víctimas de la violencia, de la cual manifiesta sentirse arrepentido.

La carta culmina diciendo:

«Doctor Álvaro, mi respuesta a su invitación de continuar honrando a las víctimas, al país con la verdad, entre todos, por todos y de cara al país, es sin duda alguna, SÍ.»