
El cantante Lucas Arnau encendió las redes sociales con un mensaje donde asegura que «estamos a punto de perder a Colombia para siempre». No obstante, tras estas palabras cargadas de alarmismo, parece esconderse una realidad jurídica que lo involucra directamente con el uso indebido de territorios que pertenecen a todos los colombianos.
Desde hace varios años, diversas denuncias ciudadanas y procesos administrativos han señalado que Arnau, junto a su hermano Michel Arnau, habrían estado usufructuando un islote en el Archipiélago de las Islas de San Bernardo.

Este territorio, que es propiedad de la Nación, habría sido ocupado mediante la construcción de la vivienda denominada «Casa Mar y Cielo». La controversia radica en que estas zonas insulares son bienes de uso público y su explotación privada sin los permisos correspondientes constituye una infracción grave a las normas marítimas.
El expediente de la Dimar que compromete al artista
Un documento oficial de la Dirección General Marítima (Dimar), emitido por la Capitanía de Puerto de Coveñas, revela que existe un proceso formal bajo el número de expediente 19032019017.
En este documento se citó a los hermanos Arnau para una diligencia de versión libre debido a la presunta construcción y ocupación indebida sobre características técnicas de aguas marítimas.
Según la autoridad marítima, estas acciones se habrían realizado con la supuesta complicidad de clanes políticos tradicionales en los departamentos de Sucre y Córdoba, quienes históricamente han permitido que figuras de la farándula y la élite económica se apropien de las playas del Caribe.
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Es curioso que ahora, cuando el Gobierno Nacional ha iniciado una ofensiva administrativa para recuperar los baldíos de la Nación y devolver los territorios insulares al control del Estado, el músico publique mensajes desesperados sugiriendo que el país se encuentra al borde del abismo.
Para muchos analistas, no se trata de una preocupación legítima por la democracia, sino del temor a perder los privilegios territoriales que han mantenido durante décadas.
En su intervención digital, Arnau también aprovechó para promover la figura de un aspirante presidencial de sectores conservadores, presentándolo como la «última esperanza» para derrotar lo que él denomina una locura.
Redacción Tendencias Pluralidad Z.



