
El luto embarga a la música popular en Colombia tras el siniestro aéreo que cobró la vida del artista Yeison Jiménez y cinco personas más. Mientras la Aeronáutica Civil adelanta las investigaciones oficiales, Juan José Navia, director de AeroBoyacá y piloto experto, ha lanzado declaraciones que ponen en entredicho la seguridad operativa del Aeropuerto Juan José Rondón de Paipa.
¿Yeison Jiménez se pudo salvar si el aeropuerto hubiese tomado las medidas correspondientes? Según el análisis de Navia, el accidente fue el resultado de una combinación crítica de factores. El Piper Navajo involucrado es descrito como una aeronave «celosa» y delicada, especialmente ante la pérdida de potencia en uno de sus motores. A esto se suma la complejidad geográfica de Paipa.

Factores técnicos que sentenciaron el vuelo de Yeison
El aeropuerto opera bajo condiciones de «altitud por densidad» muy exigentes debido a la temperatura y el viento.
Cálculos preliminares realizados por colegas del sector sugieren que el avión operaba bajo un presunto sobrepeso. Navia explica que, a mayor elevación del aeropuerto, la capacidad de carga debe restringirse significativamente.
En este caso, el cupo lleno de pasajeros, el equipaje y el combustible necesario para llegar a Marinilla, Antioquia, habrían puesto a la aeronave fuera de los límites permitidos por las tablas de rendimiento.
Lo más alarmante de las declaraciones del director de AeroBoyacá apunta a una gestión administrativa deficiente que pudo prevenir la tragedia.
Navia asegura que el vuelo de Yeison Jiménez no contó con un control previo al despegue, ni técnico ni documental. En un aeropuerto con las dificultades de Paipa, el acompañamiento para evaluar pesos y balances es fundamental según las normas internacionales de la OACI.
«Absolutamente nadie hizo un control del avión antes de despegar», afirmó Navia en un medio nacional, señalando que, aunque certificada y presente en el terminal, ha enfrentado constantes impedimentos por parte de la administración local para ejercer estas labores de supervisión.

Según el experto, no existe certeza de que el piloto hubiera dejado una hoja de peso y balance, un requisito indispensable para operar de forma segura.
La denuncia se extiende a otros aeropuertos del departamento, como el de Quípama y Tunja, donde la falta de inversión y supervisión técnica es evidente. Navia critica que la Gobernación haya delegado responsabilidades en personas sin conocimientos técnicos aeronáuticos suficientes para gestionar la seguridad aérea.
Incluso menciona irregularidades relacionadas con la aerolínea Satena, que estaría utilizando agencias de viajes no certificadas para el despacho de vuelos comerciales en el mismo aeropuerto de Paipa. Esta situación expone una red de negligencias que, en sus palabras, se convierte en una «caja de Pandora» que apenas comienza a destaparse tras este fatídico evento.
Redacción Tendencias Pluralidad Z.



