
Sebastián Reyes, es la pareja de Juan Daniel Oviedo, formula vicepresidencial de Paloma Valencia, luego de haber sido elegida como la ganadora de la contienda de La Gran Consulta por Colombia. Reyes, se formó como diseñador en la escuela Arturo Tejada y cursó estudios en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, tiene 37 años y dirige un proyecto social que se ha convertido en un punto de encuentro para poblaciones vulnerables del centro de Bogotá.
La historia con Oviedo inició en los alrededores de la Universidad del Rosario, en el centro de Bogotá, donde Juan Daniel dictaba clases de econometría, luego de haber regresado de Francía.
¿Quién es Sebastián Reyes, la pareja de Juan Daniel Oviedo?
En medio de ese escenario político que hoy coloca a Juan Daniel Oviedo en el centro de la conversación pública, también vuelve a cobrar protagonismo la relación que ha compartido durante más de una década con el diseñador y activista Sebastián Reyes.
La historia entre ambos comenzó en 2011, en el centro de Bogotá. Se conocieron en un contexto academico, Sebastían, tenía entonces un taller cerca de La Candelaria y dos años después de haberse conocido ya compartían el mismo apartamento.

Lo que empezó como una conversación casual terminó convirtiéndose en una relación que hoy supera los once años.
Reyes, con el tiempo empezó a cuestionar los modelos clásicos de la industria de la moda y decidió enfocar su trabajo en comunidades que casi nunca aparecen en ese mundo.
Mientras Oviedo avanzaba en el sector público, pasando por la dirección del DANE, el Concejo de Bogotá y ahora una candidatura a la Vicepresidencia, Reyes fue tomando distancia de la industria tradicional de la moda. Aunque trabajó un tiempo como asistente en talleres de diseñadores reconocidos, entre ellos Hernán Zajar, pronto entendió que su interés estaba en otro tipo de proyectos.
Ese giro tomó forma cuando comenzó a trabajar como profesor voluntario en el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud.
Allí conoció de cerca historias de jóvenes que habían vivido en la calle o estaban expuestos a contextos de explotación, una experiencia que lo llevó a replantear el rumbo de su trabajo.
Con el tiempo decidió crear un espacio propio donde el diseño y la confección se convirtieran en herramientas de transformación social. Así nació un laboratorio sociocultural ubicado en el barrio Santa Fe, en pleno centro de Bogotá, llamado Olimpo Lab, Reyes, a su vez es fundador de la marca Crema Slow Fashion.
El lugar no fue elegido al azar: en esa zona se concentra uno de los sectores de prostitución más grandes de la ciudad y también una amplia comunidad trans que durante años ha tenido pocas oportunidades laborales formales.
En ese taller trabajan y participan cada día cerca de quince personas. La mayoría son mujeres trans, algunas aún vinculadas al trabajo sexual y otras que buscan nuevas oportunidades. Pero también llegan exhabitantes de calle y vecinos del sector que encuentran allí un espacio para aprender oficios relacionados con la moda.
Oviedo ha tenido un papel importante en el desarrollo de Olimpo Lab, pese a que su trabajo principal ha estado siempre en la economía y la gestión pública, ha colaborado en la organización financiera del proyecto y en la búsqueda de sostenibilidad para las iniciativas de Reyes.



