
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó fuertes acusaciones contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, al señalar que durante su mandato se habrían utilizado las masacres como herramienta para generar miedo y obtener réditos electorales. Las declaraciones fueron publicadas en redes sociales, donde el mandatario cuestionó la forma en que históricamente se han contabilizado estos hechos violentos en el país.
En su mensaje, Petro planteó que la definición de masacre fue establecida de manera arbitraria, lo que, según él, permitió diluir la gravedad de homicidios colectivos y ocultar la magnitud real de la violencia. Además, vinculó estos hechos con estructuras paramilitares y sectores de poder económico en distintas regiones del territorio nacional.
Petro cuestiona definición de masacre y señala responsabilidad política
En su pronunciamiento, Petro afirmó: “Señor de las masacres y de las haciendas, las masacres se cuentan por una decisión arbitraria: es masacre la muerte de más de tres personas (…) así ocultaron las verdaderas masacres”. Con esto, el presidente sugirió que la categorización oficial minimizó hechos de mayor gravedad.
Además, sostuvo que durante los gobiernos de Uribe se registraron algunos de los episodios más violentos de la historia reciente: “Las peores masacres de este siglo y quizás del anterior ocurrieron bajo su gobierno”.
El mandatario fue más allá al asegurar que estos hechos respondían a una estrategia de control social: “Las masacres son instrumento para llenar de miedo al pueblo, es un terrorismo, que usted usó como método para ganar votos”.
En sus declaraciones, también vinculó a estructuras paramilitares y a sectores económicos: “Cuarenta, cincuenta campesinos muertos (…) Masacres las que hizo su hermano Santiago en la región de los altos del oso y Yarumales”. Asimismo, mencionó casos emblemáticos como El Aro, Segovia, Chengue y Mapiripán, señalando la participación de hacendados y actores políticos aliados.
Petro incluso hizo referencia a beneficios económicos presuntamente ligados a estos hechos: “Usted se apropió de baldíos de la nación y subsidió con dineros públicos la hacienda del Ubérrimo”.
En otro apartado, utilizó una metáfora sobre el uso de la violencia en el campo: “Hombres de a caballo matando campesinos”, en alusión al accionar de grupos paramilitares en zonas rurales.

Uribe responde con cifras y cuestiona la Paz Total
La respuesta de Álvaro Uribe Vélez no se hizo esperar. A través de redes sociales, el exmandatario intentó desviar las acusaciones enfocándose en las cifras actuales de violencia, cuestionando la política de “Paz Total” del gobierno Petro.
“¡De qué se ufanan! Vergüenza les debería dar: 35 masacres en el primer trimestre. Paz Total. En 2010 hubo 10 masacres, se venía de 112. Seguridad Democrática”, escribió, defendiendo su gestión en materia de seguridad.
Sin embargo, las cifras del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz muestran un panorama más complejo. Si bien el primer trimestre de 2026 registra 35 masacres y 133 víctimas fatales, la cifra más alta desde 2016, estos datos también evidencian que la violencia estructural en Colombia ha persistido a lo largo de distintos gobiernos, incluidos los liderados por el propio Uribe.
El informe detalla que los hechos se concentraron en 34 municipios de 17 departamentos, con víctimas que incluyen 74 hombres, 16 mujeres y 17 menores de edad, además de 40 cuerpos sin identificar.
Además, el registro histórico de Indepaz señala que entre agosto de 2022 y marzo de 2026 se han documentado 319 masacres. Estas cifras, lejos de cerrar el debate, reavivan las críticas sobre el legado de las políticas de seguridad del uribismo y su impacto en la violencia que aún golpea a múltiples regiones del país.



