
Este sábado 16 de mayo, la senadora y candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, llegó a Santander con un discurso que no dejó espacio para medias tintas. Desde una plaza pública, Valencia retó de frente a los grupos armados ilegales que operan en Colombia y lanzó mensajes directos, aunque sin nombrarlos, contra dos de sus competidores en la carrera presidencial, Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
Con el ELN, las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo como blancos de sus palabras, la candidata del Centro Democrático prometió que de llegar a la presidencia los enfrentará con lo que ella llama «mano dura».

Paloma Valencia dice no necesitar chaleco antibalas
La frase que más resonó en la plaza fue contundente: «El ELN, las FARC y el Clan del Golfo van a conocer la firmeza de la mujer colombiana. Que vayan buscando escondedero, porque yo no necesito chaleco antibalas ni urnas de cristal como las que usan los cobardes. Aquí estoy: de frente, con carácter y sin miedo.»
La referencia al chaleco antibalas y a la urna de cristal fue leída de inmediato como un dardo dirigido al candidato Abelardo de la Espriella, quien ha aparecido en actos públicos con ese tipo de protección tras recibir amenazas. Valencia no lo mencionó, pero el mensaje fue tan directo que nadie en la plaza tuvo dudas sobre a quién iba.
Tampoco Iván Cepeda, legislador cercano al Pacto Histórico, se salvó de la crítica, Valencia trazó lo que, según ella, son las tres rutas que tiene el país ante las elecciones presidenciales.
«Hoy el país tiene tres opciones: los amigos de la guerrilla, los que ahora dicen ser enemigos de ella pero nunca han estado aquí, o la que lleva 13 años defendiendo a los colombianos; no a los hampones, no a los mafiosos, no a los contrabandistas, no a los guerrilleros. Aquí está la que defiende al pueblo libre de Colombia.»

El discurso llega en un momento donde la seguridad sigue siendo uno de los ejes centrales del debate electoral, y la mención a los grupos armados no es casual. Colombia lleva meses registrando escaladas de violencia en zonas históricamente golpeadas por el conflicto, con el ELN y las disidencias de las FARC como los principales protagonistas.
El acto en Santander también llega cuando se acerca una fecha que no debería olvidarse. El próximo mes se cumple un año del atentado contra el candidato presidencial Miguel Uribe Turbay, quien murió producto de un disparo durante la campaña electoral.
La muerte de Uribe Turbay fue un golpe directo a la democracia, y el hecho de que la campaña siga adelante en medio de amenazas a candidatos hace que el mensaje de Valencia sobre no usar chaleco antibalas tenga una carga simbólica mucho más pesada de lo que parece a primera vista.
A lo largo de su intervención, la senadora del Centro Democrático insistió en que su trayectoria la diferencia de los demás aspirantes. Trece años en el Congreso defendiendo posiciones contrarias a la guerrilla y al crimen organizado son, según ella, el argumento más sólido que tiene para pedir el voto.
El ELN, las FARC y el Clan del Golfo van a conocer la firmeza de la mujer colombiana. Que vayan buscando escondedero, porque yo no necesito chaleco antibalas ni urnas de cristal como las que usan los cobardes. Aquí estoy: de frente, con carácter y sin miedo. pic.twitter.com/57xOn7Gvhq
— Paloma Valencia L (@PalomaValenciaL) May 16, 2026
