Margarita Cabello: la nueva Procuradora de bolsillo

Margarita Cabello Procuraduría de Colombia
Iván Duque armó el poker con Margarita Cabello en la Procuraduría.

La elección de Margarita Cabello, nueva procuradora general de la nación, se dio en medio de una sección presencial, en el Capitolio. Su elección había sido ratificada hace varios días, por el apoyo que recibió de la mayoría de los partidos políticos.

La Procuraduría juega un papel importante, pues se encarga de: suspender mandatarios locales, congresistas y funcionarios de cualquier rango; retirarlos de sus cargos, entre otras funciones trascendentales. A esto le sumamos que el presupuesto anual para cumplir sus funciones es de aproximadamente 940 mil millones de pesos.

La candidata del presidente Duque obtuvo 83 votos. Los otros postulados obtuvieron los siguientes votos: Juan Carlos Cortés 16 votos; Wilson Ruiz 0 votos y en blanco un voto.

Diversos sectores han cuestionado su independencia al actual gobierno. Especialmente porque la costumbre por parte del Congreso, era escoger los postulados por el Consejo de Estado o la Corte Suprema de Justicia.

Un hecho que ha llamado la atención es que la elección fue adelantada. Normalmente la escogencia se realizaba en noviembre u octubre; esto significa que, el país tiene prácticamente dos procuradores.

¿Por qué es tan cuestionable la escogencia de Cabello?

A lo largo de su carrera ha logrado alcanzar los más altos cargos, pero estos han estado acompañados con posturas políticas del uribismo y la clase dirigente del Atlántico.

Con la elección de Margarita Cabello, Duque tiene el poder en todos los entes de control: La Defensoría del Pueblo, Contraloría, Fiscalía y Procuraduría, pues los encargados son cercanos políticos al primer mandatario; esto significa que no existe un equilibrio de poderes.

Su imparcialidad está en entredicho, pues tendrá que vigilar a los que fueron sus compañeros de gabinete. Además, su paso por el Ministerio de Justicia, no tuvo resultados positivos.

El decreto que despachó para aliviar el hacinamiento en las cárceles en plena pandemia del COVID-19, no funcionó. A su vez, la extradición hacia Colombia de Salvatore Mancuso, el Ministerio bajo su responsabilidad cometió errores infantiles.