
El candidato al Senado de la República, Adolfo Rivas, habló con Pluralidad Z sobre su infancia, trayectoria y plataforma política. Su número es el 66 por el partido Alianza Verde.
Nació en Caquetá, una región marcada por la violencia y la falta de oportunidades. Su infancia transcurrió trabajando en la agricultura y la ganadería, y fue criado por su madre y su abuelo, quienes le inculcaron valores de servicio y compromiso comunitario.
«Mi infancia fue entre plataneras, cafetales, cultivos de yuca, ganadería. A mí me crió mi madre, que somos cuatro hermanos. Mujer campesina que sacó adelante a sus hijos como muchas mujeres en Colombia. Y también, por supuesto, esto es mi figura paterna que fue realmente mi abuelo», afirmó Rivas.

Adolfo Rivas, marcado por su madre y abuelo
Su abuelo le enseñó a trabajar con las comunidades y su primera experiencia fue con la educación, a pesar de que el Estado no llegaba, la comunidad organizada podría generar soluciones reales.
«Yo en la escuela en la que yo aprendí a leer y a escribir, fue una escuela que hizo mi abuelo con los vecinos. Entonces, se organizaron porque no había escuela allí, no había carretera, no había puente, los vecinos se organizaron y construyeron una escuela», agregó Rivas.
Por tener una vida en zona rural en su infancia, Adolfo Rivas aprendió a desarrollar casi todas las labores del campo que le enseñó su abuelo y tíos. «Me gusta mucho toda la actividad de la agricultura, pero también la actividad ganadera, pues porque es el proceso, digamos, productivo agrario en el que yo me crié y que es el que aprendí a hacer (…) disfruto mucho ir al campo, porque ya se vuelve también un refugio a nivel mental y a nivel de emocional eh esos espacios».
En 2004, en pleno auge de la Seguridad Democrática de Álvaro Uribe Vélez, a los 12 años, su familia fue desplazada del corregimiento Peñas Coloradas de Cartagena del Chairá, debido a una estrategia de seguridad del Estado colombiano.
Alrededor de los 14 años, mientras estudiaba secundaria en San Vicente del Caguán, comenzó a abogar por los derechos humanos y una solución negociada al conflicto armado, a pesar de los riesgos.
«Yo recuerdo mucho porque el tema de la gente llamando a mi casa, mi mamá en ese momento para decirle como: póngale freno a su muchacho porque está dando demasiados problemas y seguramente lo van a matar», acotó Rivas.
Y agrega: «Recuerdo de mi infancia también que me tocó irme para la finca como unos 6 meses porque me estaban buscando para matarme de una manera muy decidida. Entonces, mi familia decidió que me fuera como a la zona rural un tiempo mientras pasaba y al final, cuando ya era un tema muy fuerte sobre los 18 y 19 años, sí tuve que salir».

Este activismo lo llevó a desplazarse a Bogotá.
En Bogotá continuó su trabajo social y comunitario, enfocándose en juventud, temas ambientales y apoyo a personas mayores.
Ha trabajado con organizaciones sociales en Caquetá, Valle del Cauca y Meta, y estuvo involucrado en la iniciativa “Soy joven de paz” en 2012-2013, que utilizó Facebook para promover el acuerdo de paz.
Rivas se postula al Senado para garantizar que el liderazgo social y comunitario tenga voz, con el objetivo de liderar los esfuerzos para la asignación de presupuesto público a las regiones, una ley de desarrollo económico sostenible y desafiar a las clases políticas tradicionales.
Destaca la necesidad de un Congreso diferente en 2026 para continuar la agenda de cambios y reformas.
Redacción Política Pluralidad Z.


