Desde Fenalco, Uribe llama a una coalición contra el neocomunismo

El expresidente Álvaro Uribe Vélez con Jaime Alberto Cabal, presidente de FENALCO
El expresidente Álvaro Uribe Vélez con Jaime Alberto Cabal, presidente de FENALCO. Foto: X / SantiCastrogo.

El expresidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, pronunció un contundente y alarmante discurso durante el congreso anual de la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO) 2025, en el que arremetió directamente contra la gestión del Gobierno Nacional.

Ante un auditorio repleto de empresarios de mayoría antioqueños, el exmandatario calificó la actual administración como un «gobierno derrochón sin límite», acusándolo de llevar al país por una senda de «destrucción neocomunista». Las críticas de Uribe se centraron en un presunto despilfarro burocrático, el aumento desmedido de la deuda y el déficit fiscal, y políticas que, según él, están asfixiando al sector privado y provocando una masiva fuga de capitales y talento humano.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez con Jaime Alberto Cabal, presidente de FENALCO
El expresidente Álvaro Uribe Vélez con Jaime Alberto Cabal, presidente de FENALCO. Foto: X / SantiCastrogo.

Diagnóstico de Uribe: «destrucción neocomunista» y derroche estatal

Para el líder del Centro Democrático, las cifras económicas son el reflejo de una mala gestión ideologizada. Afirmó que «la actividad destructora del neocomunismo ha marcado la senda para terminar el gobierno con un déficit superior al 7% y un endeudamiento alrededor del 70%».

Esta situación ha llevado a que la tesorería de la nación se desplome, pasando de un promedio de 30 billones de pesos a solo 2 billones, generando un inminente «riesgo de cesación de pagos». Uribe Vélez atribuyó esta crisis a una expansión burocrática sin precedentes, asegurando que en los últimos 36 meses el gobierno actual ha sumado 86.000 contratos de servicios personales más que el gobierno anterior en el mismo periodo, con un costo adicional de 5,5 billones de pesos.

A esto, agregó la creación de 20.000 nuevos empleos públicos, 11 embajadas y 24 consulados.

Asfixia al sector privado y fuga de colombianos

Uno de los puntos más álgidos del discurso fue el impacto de las políticas fiscales en el tejido empresarial y en la ciudadanía. Según Uribe, «para financiar el derroche y la politiquería oficial, los impuestos tan altos han llevado al cierre de 20.000 tiendas de barrio».

Sostuvo que el impuesto al patrimonio equivale a una «confiscación gradual» y que los colombianos se están endeudando para poder cumplir con sus obligaciones tributarias.

Esta presión económica, sumada al «discurso oficial de odio» antiempresa, ha generado consecuencias graves.

El expresidente alertó sobre una caída drástica de la inversión privada, señalando que en agosto la inversión extranjera se redujo en un 20% y que ya se consolida una tendencia de más empresas cerradas que nuevas.

La consecuencia más preocupante, según sus cifras, es la salida masiva de colombianos. «Alrededor de 3 millones y medio de personas han salido del país. Se estima que 1.7 millones no han retornado», y denunció que cada año se van 90.000 jóvenes con títulos profesionales, técnicos o tecnológicos. La fuga de capital también es alarmante; en el último semestre, la salida de capital superó el ingreso en 853 millones de dólares, equivalentes a más de 3,8 billones de pesos colombianos.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez aún no ha tomado una decisión.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez aún no ha tomado una decisión. Foto: www.centrodemocratico.com.

Crisis energética, de salud y el auge de economías ilegales

El exmandatario no limitó sus críticas a lo económico. Acusó al gobierno de condenar al país a quedarse «sin petróleo, sin gas y también con reducida energía alternativa», mencionando que proyectos de energía solar y eólica en La Guajira para generar 1.535 megavatios fueron cancelados.

En materia de salud, afirmó que el gobierno «ha quebrado la salud» para imponer un «monopolio comunista estatal» , lo que ha provocado que el número de pólizas privadas se duplique a 4 millones y que «en los sectores pobres dejen de comprar arroz para pagar medicinas».

Uribe Vélez también argumentó que el crecimiento económico reportado por el gobierno es un espejismo sostenido por economías ilegales. Denunció que el narcotráfico se ha disparado, pasando de producir 150 toneladas de cocaína en 2010 a 1.815 toneladas en 2024.

Además, señaló que el consumo se ve irrigado por el alto precio del oro, que supera los 13.500.000 de pesos por onza troy ($3.000 USD), del cual el 60% provendría de minería ilegal, y por las remesas, que podrían alcanzar los 13.000 millones de dólares este año.

El llamado a una «coalición democrática» para 2026

Finalmente, Álvaro Uribe hizo un llamado vehemente a los empresarios y a la sociedad civil para construir un cambio de rumbo en las elecciones de 2026. Instó a «derrotar el neocomunismo con una coalición democrática» que llegue al poder «aprendido el 7 de agosto de 2026».

Propuso la necesidad de un gobierno que aplique una «reducción radical del tamaño del Estado» para dar más espacio al sector privado, que recupere la seguridad y que brinde credibilidad a la comunidad financiera.

Concluyó pidiendo a los comerciantes convertirse en «pedagogos sobre nuestro riesgo democrático», explicando la realidad del país para construir un triunfo que deje atrás «la cartilla castrochavista».

Redacción Política Pluralidad Z.

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