
La Junta Directiva del Banco de la República, con una votación dividida de cuatro contra tres, el emisor decidió elevar la tasa de política monetaria en 100 puntos básicos, situándola en un 10,25%.
Esta medida superó las expectativas de la mayoría de analistas, quienes proyectaban un incremento más moderado de apenas 50 puntos básicos.

Julio Romero, jefe económico de Corficolombiana, calificó la respuesta de la Junta como adecuada. Según el experto, el país enfrenta un choque inflacionario severo y un desajuste en las expectativas tras el aumento desproporcionado del salario mínimo.
Romero subrayó que Colombia se encamina a completar seis años consecutivos con la inflación por fuera del rango meta, lo que exige una postura firme para proteger el poder adquisitivo futuro de los hogares.
Por su parte, el Gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, justificó el incremento basándose en datos alarmantes de las encuestas a analistas.
Las expectativas de inflación para 2026 saltaron del 4,6% al 6,4% en solo un mes, mientras que para 2027 se elevaron al 4,8%. A esto se suma un déficit en cuenta corriente que se amplió al 2,4% del PIB en 2025 y una incertidumbre externa marcada por conflictos comerciales y riesgos geopolíticos.
Sin embargo, la decisión no fue bien recibida en el sector oficial. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, manifestó su profunda inconformidad con el alza.
El jefe de la cartera económica argumentó que este movimiento encarece los Títulos de Tesorería (TES), lo cual impacta directamente el presupuesto nacional. Según los cálculos de Ávila, el costo adicional que genera este aumento de tasas equivale al dinero necesario para subsidiar la pensión de 250.000 adultos mayores.

Como contraprestación para aliviar el costo de vida, el Ministerio de Hacienda anunció que el galón de gasolina bajará de precio a partir de febrero. Esta medida busca compensar la presión inflacionaria y mitigar el impacto en el consumo de los ciudadanos.
Mientras el equipo técnico del Banco de la República proyecta un crecimiento económico del 2,9% para 2025 impulsado por el gasto público, el Gobierno intenta equilibrar las cuentas ante un panorama de tasas de interés que no daban un salto de esta magnitud en meses recientes.
Redacción Economía Pluralidad Z.



