
Este miércoles 14 de enero de 2026, la divisa cerró en $3.650 pesos colombianos, una cifra que no se veía hace años y que despierta interrogantes sobre la salud financiera del país. Julio Romero, jefe económico de Corficolombiana, ha lanzado una explicación técnica que pone bajo la lupa los movimientos del Ministerio de Hacienda.
Según el analista, el fortalecimiento del peso colombiano no responde exclusivamente a una mejora en la productividad o confianza nacional, sino a un agresivo plan de endeudamiento en los mercados internacionales. El Gobierno Nacional ha estado captando dólares en el exterior para luego traerlos al mercado local, lo cual genera una sobreoferta de divisas que empuja el precio hacia abajo.

Romero identifica tres hitos clave en esta dinámica:
- Entrada masiva de divisas: En septiembre de 2025, ingresaron US 8.500 millones mediante operaciones complejas con bancos internacionales (Total Return Swap).
- Operaciones poco transparentes: En diciembre, se registró la entrada de US 6.250 millones, vinculada a la venta directa de títulos TES al fondo PIMCO. Esta transacción se realizó a tasas superiores a las del mercado, sorprendiendo a los creadores de mercado tradicionales.
- Emisión récord: Recientemente se emitieron US 5.000 millones adicionales, la cifra más alta en la historia del país, con cupones de interés elevados que eventualmente inundarán la economía local con más dólares.
Este fenómeno ha provocado que el peso colombiano se aprecie un 17% desde abril, superando con creces el promedio regional de otros países latinoamericanos, que apenas ronda el 10% o 12%.
El papel de las instituciones y los contrapesos
Históricamente, el gobierno de Gustavo Petro enfrentó una «prima de castigo» por parte de los mercados. Entre finales de 2022 y principios de 2023, la incertidumbre política hizo que el dólar estuviera hasta $1.100 pesos por encima de lo que dictaba la tendencia regional. No obstante, esa brecha desapareció durante 2024 y 2025.
Julio Romero sostiene que esta estabilización no se debe a un cambio de rumbo en las políticas del Ejecutivo, sino a la fortaleza de las instituciones colombianas.
El Banco de la República, las Altas Cortes y el Congreso de la República han actuado como contrapesos efectivos, frenando medidas económicas radicales y devolviendo la calma a los indicadores cambiarios.
Te interesa: DANE confirma IPC de 5,10% para 2025: el tope máximo para el alza de arrendamientos.

A pesar del alivio que supone un dólar bajo para los importadores y viajeros, la preocupación radica en que el precio actual no refleja los «fundamentales» de la economía.
Mientras el peso se fortalece artificialmente por la entrada de deuda, remesas y flujos del sector cafetero, la prima de riesgo país sigue al alza debido al deterioro de la situación fiscal.
En conclusión, Colombia vive una paradoja financiera: una moneda fuerte sostenida por deuda externa, mientras el déficit fiscal sigue siendo una amenaza latente para el futuro económico del país.
Redacción Economía Pluralidad Z.



