
En una extensa y decisiva jornada en el Congreso de la República, la plenaria del Senado le dio un impulso significativo a la reforma laboral, uno de los proyectos insignia del gobierno Petro. Los trabajadores están felices porque regresa la jornada nocturna desde las 7 p.m. y los dominicales al 100%.
La sesión, que se extendió durante horas, culminó con la aprobación de varios artículos fundamentales que modifican las condiciones laborales en el país, aunque también se eliminaron otras propuestas importantes.

La reforma laboral es un triunfo del gobierno Petro
El ambiente en el capitolio fue de celebración para la bancada de gobierno, que calificó el avance como un «triunfo» y un «legado inédito» para la clase trabajadora del país.
Según declaraciones del ejecutivo, lo logrado busca garantizar un «empleo digno y decente», marcando un hito en la historia laboral de Colombia. Sin embargo, el camino para que la reforma sea una realidad aún no termina, pues ahora deberá enfrentar el complejo escenario de la conciliación con la Cámara de Representantes.
Claves de la aprobación en el Senado
Durante el debate en la plenaria se discutieron 12 artículos, de los cuales la mitad fueron eliminados. No obstante, el gobierno logró sacar adelante varias de sus propuestas más importantes. Entre los puntos que recibieron el aval del Senado se encuentran:
- Jornada nocturna: Se acordó que el horario para el inicio de la jornada nocturna será a partir de las 7:00 p.m., una medida que impacta directamente en el pago de los recargos nocturnos.
- Dominicales y festivos: Quedó en firme que el recargo por trabajar durante días dominicales y festivos será del 100%.
- Contrato de aprendizaje: El texto aprobado contempla la eliminación del contrato de aprendizaje del SENA como se conoce hoy. En su lugar, se creará un contrato laboral formal para los aprendices, otorgándoles derechos similares a los de cualquier otro trabajador.
Los artículos que no prosperaron y la visión de la oposición
A pesar de la victoria del gobierno, varios artículos considerados relevantes no lograron el respaldo necesario. Uno de los eliminados fue el artículo 76, que buscaba mejorar las condiciones laborales de los transportadores de carga y de pasajeros.
También fueron retiradas las propuestas que buscaban implementar un modelo de trabajo de cuatro días laborales por tres de descanso (4×3), contenidas en los artículos 37 y 38.
Asimismo, se cayó el artículo 9, que tenía como objetivo reforzar la estabilidad laboral de trabajadores con condiciones especiales.
Desde la oposición, el senador Juan Felipe Lemus expresó su preocupación, particularmente por el cambio en la jornada nocturna.
Advirtió que iniciar el pago de recargos desde las 7:00 p.m. podría afectar la productividad y la estabilidad de las microempresas, citando recomendaciones de la OIT para proteger a estas pequeñas unidades productivas y evitar un aumento de la informalidad.
¿Qué sigue ahora? El reto de la conciliación
El senador Ariel Ávila, aunque calificó lo sucedido como una «victoria para el gobierno«, recordó que la reforma aún no está aprobada definitivamente.
El siguiente paso es la conciliación, un proceso donde senadores y representantes a la Cámara deben unificar los textos, ya que la versión aprobada en el Senado es diferente a la de la Cámara.
De este acuerdo entre un pequeño grupo de congresistas de ambas cámaras saldrá el texto final que se convertiría en ley. Este escenario, según Ávila, será «muy difícil».
Mientras tanto, el debate sobre el futuro del trabajo en Colombia sigue abierto.



