
A 33 días de las elecciones presidenciales, el director de Noticias Caracol, Juan Roberto Vargas, sembró en pantalla la idea de que los ataques terroristas en el Cauca podrían perjudicar a Iván Cepeda, sin datos que lo respaldaran. El verdadero trasfondo del episodio no es un error técnico: es cómo la violencia de grupos ilegales se convierte en combustible electoral para candidatos de derecha como Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
El domingo 26 de abril, en el especial «Colombia decide 2026» de Noticias Caracol, su director Juan Roberto Vargas le dijo al gerente de Invamer, Martín Orozco, que los ataques terroristas del fin de semana en el Cauca «no alcanzaron a ser cubiertos» por la encuesta, insinuando que podrían haber afectado la imagen del precandidato presidencial Iván Cepeda.

Orozco confirmó lo único que le correspondía confirmar: que el trabajo de campo de las 3.800 encuestas cerró el viernes 24 de abril.
El episodio no puede leerse como un simple desliz técnico. Lo que hizo Vargas fue introducir, sin datos y ante millones de televidentes, la narrativa de que la violencia en el suroccidente es un problema que le pertenece al candidato de izquierda, no a los grupos armados ilegales que la ejecutan.
Esa narrativa, en la recta final de una campaña presidencial, tiene como objetivo fortalecer el discurso de seguridad que abanderan candidatos de derecha como Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
La violencia como combustible electoral de la derecha
Los ataques iniciaron el viernes 24 de abril y se extendieron durante el sábado 25 y el domingo 26, dejando al menos 13 personas fallecidas en el suroccidente colombiano. La cobertura mediática que siguió asoció de forma casi automática la crisis de seguridad con el gobierno de Gustavo Petro, del que Cepeda es considerado sucesor político.
Ese encuadre informativo no ocurre porque sí, responde a una narrativa que la derecha colombiana lleva meses construyendo y que encuentra en cada episodio de violencia su mejor argumento de campaña.
Paloma Valencia: Ha centrado su campaña en la crítica a la política de paz total y en propuestas de mano dura frente a grupos armados ilegales.
Abelardo de la Espriella: Ha capitalizado el discurso de inseguridad y militarización como eje central de su propuesta presidencial para 2026.
Para esos sectores, cada ataque terrorista a población civil es una oportunidad de demostrar que la paz total fracasó y que Colombia necesita volver a la militarización como política de seguridad.
«Súmele otra cosa, esta medición no alcanzó a cubrir el atentado terrorista de este fin de semana en el Cauca.» Juan Roberto Vargas, director de Noticias Caracol, 26 de abril de 2026.
«No, porque la medición terminó el 24 de abril, en realidad el trabajo de campo ya se había realizado, y para el viernes quedaron muy pocas encuestas.» Martín Orozco, gerente de Invamer, 26 de abril de 2026
La insinuación de Vargas opera en un nivel que va más allá de los datos de Invamer. No importa que el campo estuviera cerrado: el mensaje que llegó al televidente fue que la violencia en el Cauca es un problema de Cepeda y del gobierno Petro, y que esa violencia tiene consecuencias electorales para la izquierda.
Eso es precisamente lo que necesitan Valencia y De la Espriella para consolidar su discurso de campaña, y lo recibieron gratis, en horario estelar, de boca del director del noticiero más visto del país.
La preocupación del director de @NoticiasCaracol, Juan Roberto Vargas, se centra en si el atentado terrorista que dejó 13 personas fallecidas impactará o no en la campaña de @IvanCepedaCast. Así de descarados son los de extrema derecha: miden las encuestas con muertos. pic.twitter.com/tGIQHQzZzZ
— 🇨🇴SARGENTO DEL EJÉRCITO NACIONAL DE COLOMBIA🇨🇴 (@SARGENTOCHALA) April 27, 2026



