Iván Cepeda, una voz del exilio y la resistencia desde Francia

Iván Cepeda una voz del exilio y la resistencia desde Francia
Iván Cepeda, una voz del exilio y la resistencia desde Francia.

Cae el frío invierno en el Grand Est de Francia, el mismo país donde estuvo exiliado el hoy candidato presidencial Iván Cepeda Castro desde el año 2000 hasta el 2003 por la persecución política y las amenazas contra su vida. 

Mientras pienso en ello, un piano leve se escucha al ritmo del tren que avanza para su destino, para mí es la cuarta Navidad que paso en el exilio, suena como la cuarta sinfonía de Beethoven, estas fechas el frío es más fuerte por la ausencia de la familia; se extrañan los buñuelos, el tamal, el chocolate y el abrazo de mamá.

Iván Cepeda busca reducir vacaciones y salarios del Congreso junto a otros compañeros
Iván Cepeda.

Sin embargo, la resistencia es el motor de la libertad, las ideas políticas, sociales y ambientales se convierten en literatura, cada palabra se escribe desde la conciencia natural y humana, la verdad es el aire y la justicia es el agua que calma la sed.

Aunque parezca una idealización por ahora solo queda seguir contando la historia mientras el tren atraviesa el túnel, el exilio es el desarraigo de lo que somos para reconstruirnos de nuevo, cada crónica, entrevista y reportaje que he realizado desde la distancia tal vez un día sean leídas con indignación por su frialdad que deja los árboles sin hojas, el cielo gris y la tierra fértil. 

Hoy, pienso a quién voy a dedicar este viaje de invierno, el tren anuncia su próxima parada en Rethel, llega a una antigua estación de tren, como de los años 40, todo se conserva intacto en la modernidad del olvido. Entonces, en este lejano y desconocido lugar, pienso en las vueltas que da la vida, Iván Cepeda también vivió un exilio, un desgarro, un desplazamiento forzado, un dolor de patria, un dolor de injusticia.

El exilio de Iván Cepeda Castro estuvo marcado por la persecución política y las amenazas contra su vida derivadas de su activismo en defensa de los derechos humanos y la búsqueda de justicia en Colombia. Lyon no es muy diferente a Reims o a Luxemburgo, vivir como refugiado político en cualquier ciudad, dibuja el mismo paisaje, se respira el mismo frío y se despiertan las mismas ideas.

En medio del bosque los árboles confunden, pero desde la distancia se puede apreciar el paisaje, justamente es lo que el exilio le permitió a Iván Cepeda, entender y comprender el valor de la justicia internacional, la memoria histórica y el papel de los organismos multilaterales (ONU, sistema interamericano) en la protección de las víctimas. La herencia de este desarraigo fue la creación del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, que hoy, dos décadas después, ha sido fundamental para la memoria, la justicia y la reparación.

 El tren avanza y se pierde en las montañas grises, el silencio solo se perturba por el sonido de la máquina que se hidrata, con las gotas de lluvia que levemente caen impulsadas por el viento ártico que llega como si anunciara la guerra.

El café sabe a poesía maldita, tal vez porque ya estoy llegando a Charleville-Mézières, la ciudad del famoso poeta Arthur Rimbaud. Para Iván Cepeda, el exilio en Francia no fue solo un refugio, sino un espacio de formación política y ética. Le dio herramientas internacionales, redes de apoyo y una visión más amplia de los derechos humanos, que luego trasladó a su acción política en Colombia.

El tren se detiene, Poix Terron es la última parada antes de Charleville-Mézières. Nicolas Arthur Rimbaud Cuando Rimbaud llegó a París, era pobre, insolente y provocador: insultaba a los burgueses, bebía absenta sin parar y recitaba versos blasfemos. Muchos lo consideraban un genio; otros, un monstruo.

Insultar a la burguesía aún en estos tiempos es visto como un acto de monstruos, no obstante lo que realmente me parece monstruoso es la manera como funciona la rama judicial en Colombia, la justicia está administrada por las mafias, tal vez si Iván Cepeda es Presidente pueda contribuir para que la justicia sea independiente, legítima y real.

La rebelión de las ideas supera la ignorancia de las mafias, el exilio es frío, pero su belleza se puede percibir en la distancia que nos construye desde la resistencia, Iván Cepeda es una voz del exilio que ha resignificado la vida, la justicia y la paz.

Artículo de Opinión de Daniel Mejía para Pluralidad Z.