
Un tenso cruce de palabras se vivió entre la periodista Darcy Quinn y el embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña Jaramillo, luego del encuentro entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca.
Durante un panel de análisis, Quinn restó importancia a la reunión y cuestionó que desde el Gobierno colombiano se celebrara como un gran logro.

Embajador de Colombia pone freno a Darcy Quinn
«Yo he cubierto mil visitas de presidentes a la Casa Blanca. Eso es lo normal. Es el trabajo de un presidente mantener buenas relaciones con su principal socio comercial», dijo la periodista.
Agregó que este tipo de encuentros siempre han incluido conversaciones amables y bromas, como ocurrió en gobiernos anteriores: «Entonces ahora nosotros aplaudiendo, cuando lo que hizo el presidente es lo que deben hacer todos».
La respuesta del embajador no se hizo esperar. «Con todo respeto, está totalmente equivocada, porque estamos en tiempos no normales», afirmó García-Peña.
Según explicó, el regreso de Donald Trump al poder cambió por completo el escenario internacional: «Mire la reunión con Zelenski, mire cómo le fue al presidente de Sudáfrica, al primer ministro de Canadá. No estamos en condiciones normales».
El diplomático defendió el papel del presidente Petro y aseguró que el encuentro no fue casual. «Esta reunión se logró por Gustavo Petro. Trump respeta líderes firmes, con posiciones fuertes», afirmó.
Incluso señaló que Petro es el primer presidente latinoamericano de izquierda recibido por Trump en la Casa Blanca.
«No es que se arrodille. Trump respeta a líderes con berraquera, capaces de decir que están en desacuerdo con el genocidio en Palestina o con el cambio climático», sostuvo García-Peña.

El embajador también destacó que uno de los puntos centrales del encuentro fue la lucha contra el narcotráfico: «Petro demostró que es su principal aliado en esta batalla. Por eso hablamos de crimen transnacional y de cómo estabilizar a Venezuela. Ahí Petro y Trump son aliados, aunque a algunos no les guste reconocerlo».
La reunión se dio en medio de una relación tensa entre ambos mandatarios. Trump había acusado previamente a Petro de ser un líder del narcotráfico, le retiró la visa y lo incluyó en la llamada Lista Clinton. Sin embargo, hace un mes ambos sostuvieron una llamada telefónica que abrió paso al encuentro en Washington.
Contra los pronósticos más pesimistas, la cita terminó siendo más cordial de lo esperado. Los dos presidentes se comprometieron a cooperar en temas clave y a unir esfuerzos contra las principales estructuras del narcotráfico. Los cruces del pasado fueron reemplazados por palabras amables e incluso halagos.
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Desde el Gobierno colombiano aseguran que Petro ha mostrado resultados concretos en la lucha contra las drogas para convencer a Trump de que Colombia sigue siendo un aliado estratégico.
El encuentro también ha sido interpretado como una jugada política para evitar mayores tensiones con Estados Unidos y reducir el riesgo de injerencia electoral.
Sectores cercanos al Gobierno consideran que una ruptura habría beneficiado a la derecha colombiana, que desde hace meses busca debilitar al Ejecutivo.
Redacción Política Pluralidad Z.



