Con Margarita Cabello en la Procuraduría, Duque tendría todos los entes de control

El nuevo procurador amigo del presidente
Iván Duque / Margarita Cabello.

La elección al cargo de la Procuraduría es realizada por el Senado, de una terna integrada por un candidato del Consejo de Estado, otro de la Corte Suprema de Justicia y otro del presidente de la República.

Los candidatos para este puesto son: Juan Carlos Cortés, el exviceprocurador general; Margarita Cabello, exministra de justicia y Wilson Ruiz, exmagistrado.

La terna ya se encuentra conformada. Ahora el Senado debe convocar en las próximas semanas la elección. No está claro si la elección se hará de manera virtual o tendrían que asistir al Congreso.

La Procuraduría se encarga de investigar y juzgar disciplinariamente a los funcionarios. El elegido reemplazará a Fernando Carrillo y será el séptimo procurador general en la historia del país.

¿Quién es Margarita Cabello, la candidata del presidente?

Cabello, ha sido siempre cercana al uribismo. En el 2009 fue nominada por Álvaro Uribe para ser fiscal general; también ha sido magistrada por siete años, de la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, corporación de la que fue presidenta.

A su vez, trabajó por tres años en la Sala Disciplinaria de la Procuraduría, junto con el exjefe de ese organismo, Alejandro Ordóñez; ha sido juez penal de Sabanalarga y magistrada del Tribunal de Barranquilla.

Es especialista en derecho de familia de la U. Autónoma de Bucaramanga y en derecho procesal civil del Externado.

Su postulación ha sido polémica, ya que para algunos sectores resulta preocupante el apoyo masivo que tendrá por parte de algunos partidos políticos, pues han surgido dudas sobre su independencia frente a las investigaciones de acciones irregulares, que involucren algunos de los funcionarios del gobierno al que ella perteneció hasta el pasado martes.

En caso de ser elegida, será la procuradora del gobierno de Iván Duque, lo cual significa que no garantizará la imparcialidad, pues va a representar a un sector político en particular.

El presidente Iván Duque ha logrado obtener una injerencia indiscutible en los órganos de control, ejemplo de ello, es que en la Fiscalía General de la Nación ejerce su amigo personal, Francisco Barbosa.

En la reciente elección del Defensor del Pueblo, Carlos Camargo, fue compañero personal de Duque; es decir, el Gobierno se ha quedado con el Fiscal General, el Defensor del Pueblo, el contralor y ahora pretende quedarse con el Procurador General.

Está claro que las intenciones del presidente es ejercer un control directo en las instituciones más importantes del país, esto puede significar la reinstalación de enfoques y referentes en diferentes acciones estatales bajo imponentes acciones autoritarias.