
La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, protagonizó un encuentro con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que ha generado una fuerte controversia tanto por la forma en que se llevó a cabo como por el gesto simbólico de entregar su reconocimiento internacional más importante.
En una reunión a puerta cerrada en la Casa Blanca, Machado decidió ceder su medalla del Premio Nobel de la Paz al mandatario estadounidense como un reconocimiento a su compromiso con la libertad de Venezuela. Para muchos latinos, el acto simbólico de María Corina es una humillación y una vergüenza para la región.

Un recibimiento sin honores de Estado
A diferencia de otras visitas de figuras internacionales de alto nivel, el ingreso de Machado a la sede del poder estadounidense se caracterizó por la ausencia de protocolos diplomáticos convencionales. No hubo alfombra roja ni delegaciones de bienvenida esperando en la entrada principal.
Según diversos reportes y comentarios en plataformas digitales, la dirigente tuvo que cumplir con los registros de seguridad rutinarios como cualquier visitante, lo que muchos críticos han interpretado como un gesto de subordinación o una entrada por la puerta de atrás para buscar el favor de la potencia norteamericana.
Durante la reunión, que se extendió por más de dos horas en un formato de almuerzo de trabajo, Machado entregó la medalla del Premio Nobel de la Paz a Donald Trump.
Este acto se realizó a pesar de las advertencias previas del Comité del Premio Nobel, que había manifestado que dicho galardón no es transferible a terceros. Al ser consultada sobre su decisión, Machado afirmó de manera tajante que lo hizo porque Trump lo merece y como una muestra de gratitud por su apoyo a la causa democrática.

Machado comparó este momento con un evento histórico ocurrido hace 200 años, cuando el general Lafayette entregó a Simón Bolívar una medalla con el rostro de George Washington.
Según la dirigente, este gesto busca sellar una hermandad entre los pueblos de Estados Unidos y Venezuela en su lucha contra lo que denominó una tiranía.
A pesar de la duración del encuentro, los detalles concretos sobre los acuerdos alcanzados son escasos.
La analista política Carmen Beatriz Fernández señaló que la reunión se manejó con mucha discreción, sin acceso a la prensa ni declaraciones conjuntas inmediatas, lo que sugiere que se discutieron temas sensibles que las partes prefieren mantener bajo reserva.
Mientras Machado asegura que Trump está plenamente comprometido con la liberación de los presos políticos y la transición democrática, el panorama político interno en Venezuela sigue presentando ambigüedades. El Departamento de Estado parece inclinarse hacia una ruta de reformas internas y una posible solución electoral a largo plazo líderadas por la presidenta (e) Delcy Rodríguez.
Un ciudadano señaló: «Nunca había visto servilismo de esa magnitud. Pero entre ellos se entienden y ya La Corina entendió que se debe arrodillar a los pies de Trump entregándole lo más preciado que tiene una persona, su dignidad. Aunque por los desplantes cabe una pregunta: ¿ella si tiene?»
Redacción Internacional Pluralidad Z.


