La periodista Mónica Jaramillo le puede quitar el puesto a Vicky Dávila

Mónica Jaramillo Vicky Dávila
Mónica Jaramillo / Vicky Dávila.

La presentadora y periodista Mónica Jaramillo se reunió recientemente con su jefe máximo, Gabriel Gilinski, segundo hombre más rico de Colombia y propietario del Grupo Semana.

Mónica Jaramillo estuvo durante varios años presentando en Noticias Caracol, el noticiero más visto de la televisión colombiana, pero por motivos familiares quiso estar ausente de la fama diaria.

Gabriel Gilinski y Mónica Jaramillo. Créditos monicajaramillog
Gabriel Gilinski y Mónica Jaramillo. Créditos: Instagram / monicajaramillog.

Esa pausa y cambio de rumbo le permitió estar en la élite del periodismo, ahora con su nuevo jefe y con los acercamientos personales con Gilinski (heredero) se vuelve más poderosa.

Jaramillo tiene como suegro al uribista Fabio Valencia Cossio, su matrimonio supera los 10 años con el empresario Luis Eduardo Valencia, hijo del exministro del Interior.

Su exjefe Vicky Dávila anunció la nueva responsabilidad que tendrá Mónica dentro del grupo Semana.

“Estamos felices de anunciarles que Mónica Jaramillo se encargará del renacer de SOHO, JET SET y FUCSIA. Nadie mejor que ella para esa misión por su dedicación y talento. Toda la suerte, Mónica, y muchos éxitos”, afirmó Dávila.

Mónica Jaramillo era la directora del proyecto audiovisual de la nueva revista Semana, con formatos modernos y adaptados a las redes sociales buscaban posicionarse en el país.

¿Vicky Dávila debe temer por su puesto?, aunque la periodista uribista sabe muy bien cómo vender humo en las redes sociales, sus familiares están vinculados a la corrupción e ilegalidad.

La seriedad de esta revista se ha perdido, la credibilidad de Semana está por el piso, es un medio que se ha vuelto ultraderechista en cabeza de Dávila.

Sin embargo, Mónica puede llegar a la dirección de Semana en un futuro, ya que no es una figura polémica, intenta ser neutral y no genera odio entre los colombianos.

El próximo presidente de Colombia definirá el futuro de estas ‘periodistas’, con un presidente de izquierda la balanza puede estar inclinada a Dávila, pero con un presidente de centroderecha, Mónica llegaría a estabilizar desde el medio a dicho gobierno. (Al final ambas periodistas trabajan para los intereses de la familia Gilinski).