Manifestantes denunciaron abusos de la Policía en protestas del 20 de julio

Abuso policial en Colombia
Denuncias de abuso policial.

Pese a que Colombia se encuentra en la mira del mundo por graves violaciones a los derechos humanos en el marco del paro nacional indefinido, la Fuerza Pública continúa reprimiendo con violencia las protestas pacíficas.

Así lo denunciaron los manifestantes luego de las protestas nacionales del pasado 20 de julio.

La reforma a la Policía
María José Pizarro insiste en reforma a la Policía.

La crisis de violencia en Colombia

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, visitó Colombia tras la negativa inicial del gobierno nacional para que interviniera en los casos de violencia policial.

Con el paso de los días, el gobierno finalmente aceptó la visita de observación y la CIDH escuchó los testimonios de manifestantes, uniformados de la Fuerza Pública, organizaciones sociales y entidades del Estado.

Jóvenes asesinados, mutilados, agredidos, abusados sexualmente y desaparecidos produjeron alarma en la CIDH y en la comunidad internacional.

Tras comparar las cifras de muertos y desaparecidos y analizar las evidencias en imágenes y videos, la Comisión confirmó que las fuerzas de seguridad colombianas cometieron graves violaciones a los derechos humanos y crímenes de derecho internacional.

Esto habría sido confirmado también por el Parlamento Europeo.

Por ello, se recomendó abrir un espacio de diálogo urgente, limitar la intervención de la Fuerza Pública a los casos estrictamente necesarios y evitar la estigmatización de la protesta social.

Estigmatización y nuevos abusos policiales en Colombia

No obstante, la estigmatización de protesta y manifestantes ha sido rutinaria durante las últimas semanas en personalidades políticas afines al gobierno y en los medios tradicionales.

Además, en las protestas del 20 de julio, día de la Independencia de Colombia, manifestantes denunciaron abusos de los uniformados de la Policía y armas apuntadas directamente a la cabeza en movilizaciones pacíficas.

Las denuncias, en su mayoría, se concentraron en las ciudades de Bogotá y Cali.

Esto luego de que el presidente Duque asegurara en el Congreso de le República que las Fuerzas de Colombia sí respetan los derechos humanos.