Alerta a la comunidad por proliferación de caracoles africanos en distintas zonas del país

Caracoles africanos
Caracoles africanos en Colombia.

Varios medios noticiosos de distintas regiones del país han estado alertando a la comunidad sobre el aumento en la población de los peligrosos caracoles africanos, reconocidos por generar diversos tipos de afecciones de salud al contacto.

Autoridades y entidades ambientales insisten en que la comunidad se informe sobre qué hacer en caso de encontrarse con algún individuo de este molusco.

Estas son las recomendaciones de los expertos.
Estas son las recomendaciones de los expertos.

Peligros del caracol africano

El caracol africano es una especie de molusco muy peligrosa, no solo para el ambiente en que se encuentre, sino también para la salud humana, ya que puede generar graves enfermedades como meningitis, bronquitis, trastornos intestinales, encefalitis, entre otras, que se transmiten a través de su baba.

Debido a la dificultad que existe para diferenciarlo de otro tipo de caracol, se ha emitido una alerta de modo que los habitantes de distintas zonas del país puedan dar aviso a las autoridades para descartar que se trate de la especie africana.

El caracol nativo puede presentar un tamaño de hasta 5 centímetros de largo, y las líneas de su concha son poco marcadas, contrario a esto, el caracol africano puede alcanzar 30 centímetros de longitud, puede ser de color marrón oscuro o beige, y tener hasta nueve espirales en su concha.

Su presencia y proliferación depende de la humedad y la temperatura del sitio, ya que en condiciones húmedas pueden encontrarse en casi cualquier lugar, en el suelo, entre árboles o edificios.

Posee una gran fertilidad, esto quiere decir que con un solo apareamiento puede poner varias tandas de huevos. Por este motivo es considerada una especie invasora y con gran capacidad de proliferación.

Alerta a la comunidad

Las autoridades, incluyendo el Establecimiento Público Ambiental, EPA, han estado desarrollando labores de limpieza y capacitación de la comunidad para que esté alerta y sepa cómo actuar en caso de encontrar un caracol africano.

Se debe evitar a toda costa el contacto con la baba o las heces del molusco, al igual que el contacto con cualquier superficie por el que este haya pasado.

Los jardines deben estar despejados para evitar que los caracoles puedan ocultarse y se recomienda no utilizar ningún veneno con el caracol.

Se debe priorizar el llamado a las autoridades.