El consumo de drogas en los jovenes colombianos aumenta cada día

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El consumo de drogas en los jovenes colombianos aumenta cada día
Jóvenes consumiendo droga: Una problemática para el país

Una de las problemáticas que más afecta a la ciudadanía colombiana en la actualidad, es el consumo de drogas en los jóvenes.

Como ha sido reiterado en multiplicidad de ocasiones, el consumo de algunas drogas (como el alcohol y la cocaína) produce efectos farmacológicos sobre los individuos que alteran el juicio o exaltan a las personas, llevándolos incluso, en las peores situaciones, a cometer delitos o actos violentos contra sí mismos o contra las personas que los rodean.

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La exposición a factores de riesgo que posibilitan el consumo

En el caso de los jóvenes, el consumo de drogas se aumenta o posibilita por diferentes factores de riesgo de carácter individual, familiar o social, tales como su grado de curiosidad o las experiencias obtenidas en su etapa de formación y desarrollo, y el vínculo y las relaciones que construyen con las personas de su entorno.

En lo que respecta a los adolescentes, el acceso a estas sustancias puede obedecer a conductas de rebeldía de acuerdo a circunstancias particulares que existan en su núcleo familiar, por ejemplo, en casos de disciplina autoritaria, sobreprotección, falta de supervisión de los padres o cuidadores en las actividades de los hijos o violencia intrafamiliar.

Aunado a lo anterior, la amplia facilidad de acceso de los jóvenes a este tipo de sustancias, ya sea de forma voluntaria, como suele ocurrir en los casos anteriores, o por motivo de la acción de algunas estructuras criminales que regalan dosis de diferentes sustancias a menores y jóvenes con el fin de expandir la demanda a través de la generación de adicciones, y en muchos casos, haciéndolos parte de la cadena de distribución.

Las alarmas se encienden, al observar que todos los estudios sobre consumo de drogas concuerdan en que la población que más accede a sustancias psicoactivas es a muy temprana edad y el consumo de su parte se ha incrementado de forma sostenida en los últimos años.

Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en la Población Escolar Colombia 2016

Concluyó que respecto a la percepción de riesgo, los estudiantes consideran que fumar y tomar licor de vez en cuando representa un riesgo leve para la salud. Los escolares colombianos que se ubican en zona rural tienen menor percepción de riesgo que los estudiantes de zona urbana, en usar de vez en cuando y de manera frecuente inhalables, cocaína, bazuco y éxtasis.

Por lo cual, estos datos exigen trabajar insistentemente en informar a los jóvenes sobre los riesgos y los daños sobre la salud que tiene el uso de sustancias psicoactivas, sobre todo el uso de las sustancias lícitas.

Opinión de Carlos Gaviria

Como bien afirmó la jurisprudencia de 1994 con ponencia del exmagistrado Carlos Gaviria, que despenalizó el consumo de la dosis personal y exhortó a la regulación del consumo de drogas en el país:

Se trata de que cada persona elija su forma de vida responsablemente, y para lograr ese objetivo, es preciso remover el obstáculo mayor y definitivo: la ignorancia. Si bien (…) el examen racional de las cosas no lleva fatalmente a que la voluntad opte por lo que se juzga mejor. Una elección informada (…) tiene una ventaja inapreciable: garantiza que la elección es libre. (…) Y si la elección, cualquiera que ella sea, tiene esa connotación, no hay alternativa distinta a respetarla, siempre que satisfaga las condiciones que a través de esta sentencia varias veces se han indicado, a saber: que no resulte atentatoria de la órbita de la libertad de los demás y que, por ende, si se juzga dañina, sólo afecte a quien libremente la toma.”

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Priorizar un enfoque más humano

De acuerdo a un informe del Observatorio de Drogas de Colombia titulado “Lineamientos para una política pública frente al consumo de drogas”, estudios demuestran que para abordar la solución a la problemática es necesario partir desde una perspectiva de salud pública, es decir, desde el fondo de la problemática.

Existen posturas intermedias que parten de reconocer que el consumo de drogas puede generar daños a la salud del consumidor y puede tener efectos colaterales negativos sobre las personas y su entorno, pero que abogan por enfrentar el consumo de drogas como un tema de salud pública, y no como un delito.

Lo anterior sin perjuicio de quienes cometen delitos para sostener su hábito, o quienes bajo los efectos de las drogas agreden a personas en su entorno, teniendo en cuenta que en esa situación, debe ser juzgado por los delitos cometidos y atendido para solucionar su problema de consumo problemático.

Es decir, en estos casos se justifican las acciones penales, pero estas deben derivarse de los delitos o los actos violentos cometidos por las personas bajo los efectos de las drogas y no directamente por el consumo de estas sustancias.

Observatorio de Drogas de Colombia

Según el Observatorio de Drogas de Colombia, es errado argumentar que estos modelos intermedios de regulación, despenalización o de prohibición flexible buscan promover el consumo de drogas.

Al contrario, lo que buscan estos modelos regulatorios es tratar el consumo de drogas como un problema de salud pública para poder reducirlo, con políticas de prevención y tratamiento, y reducir los daños colaterales asociados al consumo de drogas como la criminalidad y la trasmisión de infecciones como el VIH producto del intercambio de jeringas u otras prácticas riesgosas.

La regulación del consumo de drogas

La regulación del consumo de drogas no busca promover o ser tolerante o indiferente ante el consumo de estas sustancias, sino que, por el contrario, busca usar las herramientas de política adecuadas para prevenirlo y tratarlo.

En este punto, vale la pena aclarar que no todo consumo ocasional es no problemático, ni todo consumo frecuente genera costos colaterales sobre las demás personas o el entorno del consumidor.

Al no existir problemas de dependencia no se requeriría en principio de un programa de tratamiento, sino de programas de prevención secundaria o terciaria que traten de evitar que los consumidores ocasionales caigan en la dependencia o le hagan daño a su salud, lo cual puede implicar altos costos sociales.

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La influencia parental en el consumo de alcohol y otras sustancias ilícitas

Para concluir, es importante agregar que entre las conclusiones del Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en la Población Escolar Colombia 2016, se evidenció que los niños y adolescentes que cuentan con padres o adultos cuidadores bastante involucrados en sus vidas presentan la mitad de los niveles de prevalencias al mes de consumo de alcohol, frente a aquellos niños y adolescentes cuyos padres o adultos cuidadores están poco involucrados.

En el caso del consumo anual de cualquier sustancia ilícita, el estudio de 2016 indica mejores resultados en los niños y adolescentes con padres o cuidadores bastante involucrados, señalando niveles de prevalencias diez veces menores.

Metas de Colombia

Colombia tiene como meta a 2021 aumentar en un 50% la proporción de involucramiento parental en niños y adolescentes escolarizados.

Está ampliamente documentada en la literatura la asociación específica entre la influencia parental y el consumo de alcohol y otras sustancias ilícitas en los adolescentes, por tanto, se debe seguir promoviendo el involucramiento de padres o cuidadores en la vida de los escolares del país.

Esto sin duda constituirá un gran aporte pensado a futuro, con el fin de orientar el desarrollo de las diferentes etapas de su vida; sumado a la labor de las autoridades.

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