
En las últimas horas, una nueva denuncia ciudadana contra Bancolombia, la entidad bancaria más grande del país ha preocupado a los emprendedores. Manuela Echavarría, una empresaria que confiaba sus recursos a este banco, relató la angustiante situación que vivió al descubrir que su cuenta empresarial fue totalmente saqueada en cuestión de minutos.
El relato de Echavarría es contundente y refleja una aparente vulnerabilidad en los sistemas de monitoreo de fraude de la entidad. Según la afectada, el robo ocurrió mientras ella se encontraba en una reunión de apenas dos horas. Durante ese lapso, se realizaron múltiples débitos que dejaron su saldo en cero.

Lo que más indigna a la usuaria es que, a pesar de la actividad inusual y masiva, no recibió ni una sola llamada de verificación o alerta por parte del equipo de seguridad del banco.
La respuesta de Bancolombia no convence
Manuela manifestó su frustración al notar que la seguridad de Bancolombia parece haber fallado nuevamente. Recordó que durante el año 2025 el banco enfrentó serios cuestionamientos por hackeos y caídas de su plataforma.
En esta ocasión, la respuesta del soporte técnico fue, según sus palabras, «increíble». Al comunicarse para reportar el delito, la solución ofrecida fue que ella misma se pusiera en contacto con las empresas donde se realizaron los débitos para solicitar el reembolso.
Por su parte, la entidad financiera emitió un mensaje estándar a través de redes sociales. En su comunicación, Bancolombia lamentó el suceso y atribuyó la responsabilidad a «personas mal intencionadas» que abusan de la confianza de los clientes. Aunque el banco aseguró que su prioridad es cuidar los intereses de los usuarios y solicitó llevar el caso a canales privados, la percepción de desprotección entre los ahorradores continúa en aumento.

Tras hacer pública su situación, otros usuarios compartieron experiencias similares que agravan la imagen de la entidad. Julián Fabrizzio, ciudadano que sigue de cerca estos casos, reveló el drama que vive un familiar suyo desde el pasado mes de septiembre.
A un primo de Fabrizzio le sustrajeron 83 millones de pesos de su cuenta empresarial mediante una transferencia que la familia no reconoce.
A pesar de que han pasado meses desde el incidente, el banco no ha dado una respuesta satisfactoria ni ha procedido con la devolución del dinero. Este tipo de testimonios sugiere un patrón de demoras burocráticas que deja a los pequeños y medianos empresarios en una situación de extrema vulnerabilidad financiera.
La recomendación que empieza a circular entre los afectados es drástica pero recurrente. Muchos sugieren el cierre de cuentas en la entidad y el traslado de fondos hacia otros bancos que ofrezcan mejores protocolos de autenticación y respuesta ante fraudes.
Redacción Economía Pluralidad Z.



