La guerra de las divisas

Para entender las divisas
Para entender las divisas.

Existen dos conceptos que se han puesto muy de moda durante las últimas semanas y que son los de la guerra híbrida y el de la zona gris, los cuales harían referencia a las múltiples dimensiones de la guerra en la actualidad, en la que, según defienden algunos analistas, la parte militar no sería ni mucho menos la herramienta decisiva, sino que generaría sinergias con la ciberguerra, la guerra política y la guerra económica en pos del objetivo final de la victoria, y es esta última faceta de la guerra, la económica, la que ha sido elegida por Occidente para contraatacar, lo que a su vez ha sacudido como un terremoto el mercado del forex.

Por su parte la zona gris podría formar parte de la guerra híbrida y estaría compuesta por todas aquellas acciones más o menos hostiles que además pudieran ser negadas o presentadas como otra cosa -por ejemplo, una crisis migratoria-, lo que en parte podría llevar a ser considerado como un chantaje. El nombre parece provenir de su equidistancia entre la zona blanca, que sería la diplomática, y la zona negra, que sería la guerra.

Las monedas europeas, ¿las grandes perdedoras?

El euro lleva prácticamente un mes cayendo en el par EUR/USD de forma sostenida hasta sus mínimos en los últimos cinco años, y en el momento de la redacción el rublo ruso ya ha alcanzado su mínimo histórico en un derrumbe de su valor sin precedentes, hasta el punto de que el rublo vale casi la mitad de pesos colombianos que al inicio de la invasión, y visto lo visto no son descartables mayores caídas.

Algo similar pero atenuado ocurrió con la libra esterlina, una divisa que a pesar de haber perdido hace décadas su papel como moneda de reserva internacional todavía conserva un prestigio y un valor nominal muy alto, un valor que visto el tamaño del país y de su población podría sorprender, pero no tanto si se tiene en cuenta que Londres es el centro financiero internacional por excelencia, aunque parece que el Brexit no le ha pasado tanta factura como sí podría hacerlo la guerra, porque es bien sabido que la capital de Gran Bretaña es uno de los destinos favoritos de la oligarquía rusa, una oligarquía que maneja cantidades de divisas descomunales.

De momento su valor frente al euro habría subido desde el comienzo de la invasión, lo que se podría interpretar como que es percibida como un valor más seguro que la divisa de la eurozona, pero habría caído frente a la moneda estadounidense.

La moneda colombiana gana fuerza

Pero los últimos acontecimientos no sólo han afectado al mercado del forex que abarca los pares mayores y menores, dado que las divisas de los pares exóticos como aquellos en los que participan monedas como el peso colombiano también han sido testigos de cómo desde que comenzó el ataque algunas de estas monedas han mejorado su cotización con respecto al dólar, y de que además lo han hecho con fuerza; si el 24 de febrero cada dólar era cambiado por 3.911 pesos colombianos, el día 3 de marzo sólo eran necesarios 3.778 pesos, lo cual supone uno de los crecimientos más fuertes de los últimos meses, a pesar de lo cual no quiere decir que esta tendencia se vaya a mantener o que no se vaya a revertir en los próximos días o semanas -algo que deben tener en cuenta especialmente los traders e inversores, dado que los momentos de incertidumbre añaden aún más riesgo-.

Sin embargo no es descartable que la situación pueda beneficiar de forma coyuntural a las monedas latinoamericanas en caso de que la Alianza Atlántica y la UE profundizasen en las sanciones, algo que ya amenazó con hacer Joe Biden, Presidente de los Estados Unidos.

Colombia se ha comprometido a apoyar todas las sanciones, pero energéticamente no depende de Rusia y por razones geográficas su dependencia comercial con Moscú no es tan grande como ocurre en el caso de los países europeos, lo que supone que, aunque en sectores como el cárnico las exportaciones hacia Rusia sumen alrededor del 25 por ciento de la carne que exporta nuestro país y estas ventas se vayan a perder, los elevados precios que el petróleo está alcanzando y el hecho de que no sea descartable que Europa y EEUU dejen de comprar materias primas energéticas a Rusia, sin duda vaya a servir para compensar fácilmente la pérdida de exportaciones y la implementación de planes de ayuda para los ganaderos afectados.