
El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón González, lanzó una vehemente defensa de la implementación de un registro obligatorio de SIM cards en Colombia, una medida que el gremio respalda formalmente.
Durante su intervención en el Congreso de Seguridad, Amenazas Cibernéticas, Fraude y Experiencia (SAFE) 2025, Malagón expresó su incomprensión por la falta de esta herramienta de seguridad básica en el país, señalándola como un obstáculo directo para la justicia y un facilitador del crimen, incluido el fraude financiero.

Asobancaria y Jonathan Malagón exigen al Congreso aprobar el registro de SIM cards en Colombia
En un tono enérgico, el líder gremial cuestionó la lógica detrás de la situación actual. «El registro de las SIMS. Yo no entiendo por qué en Colombia no se registran las SIMS. No entiendo, no puedo encontrar una razón para que en este país no haya registro de las SIMS cards», sentenció Malagón.
Su argumento se centra en la realidad de seguridad del país: «Un país que tiene todas las modalidades de delito. En general, todas las modalidades de delito. Y muchas son a través de una SIMS card».
El problema, explota cuando las autoridades intentan investigar estos delitos. El rastro se enfría en el anonimato que ofrece el sistema actual: «Y uno va a buscar la SIMS card y no, es que no sé de quién es la SIMS card».
Esta facilidad de anonimato es un lujo para la delincuencia, como lo ratificó el comunicado del gremio, el cual señala que «en Colombia cualquiera puede adquirir múltiples tarjetas SIM, incluso en la calle, que algunas veces son utilizadas para fraudes financieros».
La crítica más dura de Malagón se centró en cómo esta ausencia de control impacta directamente la capacidad del Estado para perseguir a los criminales. Para el presidente de Asobancaria, no tener un registro de propietarios de líneas móviles es, en la práctica, una barrera autoimpuesta contra la justicia.
«Estamos casi que bloqueando la trazabilidad del bandido, o sea, no lo podemos encontrar. No lo podemos encontrar», afirmó. Esta declaración resuena con la frustración de las víctimas y las autoridades que ven cómo delitos que van desde la extorsión hasta el fraude bancario se orquestan desde líneas telefónicas imposibles de rastrear hasta un propietario real.
Malagón insistió en que esta situación es insostenible, argumentando que la seguridad debe prevalecer como un principio fundamental. «La seguridad es un bien público», recalcó en dos ocasiones. Desde esta perspectiva, la venta indiscriminada de tarjetas SIM es una falla grave. «No puedo entregar una SIM card a alguien que llene cualquier papel, cualquier formato que sobre eso se constituye un delito y que el día de mañana no se pueda rastrear».

Un llamado al Congreso y la comparación internacional
El líder gremial también desmintió que esta sea una propuesta novedosa o radical, señalando que Colombia está rezagada en esta materia a nivel regional y mundial. «Hay otros países, muchísimos países de hecho, y no estoy hablando solamente de El Salvador. Muchos países, otros países de América Latina y Suramérica, ya tienen la obligatoriedad del registro de la SIM card».
Este contexto internacional hace aún más incomprensible, a su juicio, la falta de consenso en el país. Malagón expuso que las iniciativas para crear el registro a menudo se han topado con un muro político. «Y hay cuando hay iniciativas para que haya registro en la SIM Card, a veces no encuentra el apoyo político».
Su frustración fue palpable al dirigirse a la clase política que deberá debatir esta medida. «¿Cómo no va a encontrar el apoyo político un proyecto de seguridad? Se va a discutir en el Congreso de la República».
Asobancaria, por su parte, dejó clara su postura de total respaldo y la necesidad de una acción conjunta. Malagón identificó la «necesidad de trabajar de manera intersectorial para promover herramientas regulatorias que garanticen su registro adecuado».
Para el presidente de Asobancaria, este no es un debate menor; es una decisión estructural para la seguridad del país. Calificó la medida como una de «esas buenas ideas que tenemos que abrazar» y la catalogó como «perentoria», especialmente considerando los desafíos de seguridad actuales y futuros.
El registro de SIM cards se convierte entonces en una herramienta indispensable para empezar a rastrear, y no a bloquear, la trazabilidad del delito en Colombia.
Redacción Economía Pluralidad Z.



