El peso colombiano y el peso mexicano suben contra el dólar

Peso colombiano, Depositphotos
Peso colombiano, Depositphotos.

El primer cuarto del 2022 le ha sentado muy bien a algunas monedas hispanoamericanas, las cuales han visto como su cotización en dólares mejoraba ostensiblemente al contrario de lo que ha ocurrido con otras divisas del continente o incluso del mundo, ya que en el par mayor EUR/USD el valor se ha desplomado desde los 1,13 dólares hasta los 1,08 dólares actuales. Y dos ejemplos perfectos de desempeño envidiable han sido los pesos colombiano y mexicano.

La fortaleza demostrada por las monedas colombiana y mexicana es multicausal, y aunque los expertos no quieren ser categóricos con respecto a las razones sí que nos han dado algunas pinceladas que nos sirven para hacernos una idea de los porqués y de paso intentar realizar nuestras propias perspectivas para el futuro.

Petróleo e incertidumbre, ¿las claves del buen comportamiento?

Los altos precios del petróleo de los últimos meses son uno de los factores que ayudan a explicar la revalorización de estas monedas según los analistas, ya que la exportación de esta materia prima es una de las fuentes más importantes de divisas fuertes, divisas que el Estado puede utilizar, además de para importar bienes de alto valor añadido como es la tecnología, para crear una reserva que proteja el valor de la moneda nacional, actuando de la misma forma que el oro en otro tiempo. Sin embargo esto no ha ocurrido en otras economías de la región exportadoras de crudo y que a pesar de ello no han conseguido fortalecer el valor de su moneda, muy al contrario, estas siguen perdiendo valor como ocurre con el peso argentino, cuyo valor oficial es de 112 pesos por dólar, más caro que cuando empezó el año, y que se dispara a 192 pesos por dólar en el caso del precio extraoficial o dólar blue, por lo que tiene que haber más razones, algunas de las cuales nos las exponen analistas de CIBanco en un artículo para Investing, las cuáles se pueden resumir en la suma de la política monetaria de altas tasas de interés del banco central, la falta de inversiones rentables, que hacen más atractivo y seguro mantenerse en liquidez y la incertidumbre de la guerra en Europa.

Durante el Q1 o primer cuatrimestre del 2022 el peso colombiano ha aumentado su valor frente al dólar en cerca de un siete por ciento, y el peso mexicano entre un tres y un cuatro por ciento, por lo que tomados como instrumentos de inversión se puede decir que durante el Q1 ambas monedas han sido muy rentables.

Pero en algún momento las armas callarán, las espadas se convertirán en arados, los soldados volverán a casa con sus madres y el precio de las materias primas volverá a bajar y hay que estar preparados para recoger los frutos de la paz y de la estabilidad.

El fin de la incertidumbre y nuevo ciclo alcista

Tarde o temprano la economía volverá a funcionar a pleno rendimiento, y en ese momento las divisas dejarán de ser un refugio tan demandado como en estos momentos y la liquidez fluirá de nuevo a la economía productiva, lo que puede provocar que algunas monedas cambien su tendencia alcista al dejar de ser tan codiciadas como refugio, algo a lo que hay que estar muy atento en caso de que se invierta en divisas en cualquiera de sus modalidades, incluido el trading de forex, dado que un cambio en la dirección de las cotizaciones puede dejar atrapados a los inversores y traders que no actúen consecuencia, aunque siempre se debe tener en cuenta que predecir el comportamiento de un activo con total seguridad es imposible y el riesgo es el fiel compañero de viaje de todo inversor.

En cualquier caso todavía es muy pronto para hablar de la vuelta a la normalidad, dado que ni tan siquiera podemos decir que la pandemia haya terminado de forma definitiva (no hace falta más que ver lo que está ocurriendo en Shanghai), pero se puede aprovechar este momento de incertidumbre, en el que no esta tan claro que se pueda apostar fuerte por ningún activo, para estudiar cómo se va a comportar el mercado del forex una vez volvamos a la situación del 2019, cuando terminen las políticas de estímulo y las divisas puedan cotizar sin adulteraciones.