
Nicolás Restrepo Abad, un consultor especializado en estrategias de precios, se convirtió en el blanco de las críticas tras afirmar que la reconocida cadena Crepes & Waffles tiene una «pésima estrategia de precios» debido a que sus productos son, según él, demasiado baratos.
La publicación original, que rápidamente saltó de LinkedIn a X (antes Twitter), sostiene que la calidad y variedad de la comida en este restaurante no se refleja en el valor que el cliente paga.
Para Restrepo Abad, las largas filas que caracterizan a los locales de la marca son la prueba irrefutable de que la empresa no está capturando el «valor superior» de su oferta gastronómica. En términos técnicos de mercado, el experto sugiere que la marca debería elevar sus costos para filtrar la demanda y maximizar ganancias.

Los ciudadanos rechazan aumentos de precios en Crepes & Waffles
La reacción de los internautas no se hizo esperar. La mayoría de los usuarios interpretaron estas declaraciones como un ataque al acceso de la clase media y trabajadora a restaurantes de alta calidad.
En la plataforma X, usuarios como @juanquiado no dudaron en calificar el comentario como fuera de lugar, señalando que parece increíble que alguien se queje de que un servicio sea asequible en la economía actual.
Otros usuarios fueron más allá y analizaron el trasfondo social de Crepes & Waffles. Verónica Turbay mencionó que, si a alguien le molesta pagar poco, la solución es sencilla: dejar una propina generosa a las meseras, quienes en su gran mayoría son mujeres cabeza de familia y víctimas de violencia doméstica.
Este enfoque destaca la función social de la empresa, que parece importar poco a los analistas de «pricing» que solo ven números y márgenes de utilidad.
Uno de los puntos más polémicos de la crítica de Restrepo fue el tema de las filas. Mientras que para el consultor son un error de estrategia, para el ciudadano de a pie son el resultado de un modelo de negocio exitoso que democratiza la buena cocina.
El usuario @masarutxu señaló que este tipo de comentarios provienen de personas acostumbradas a lugares de poca asequibilidad que buscan sentirse superiores, y que les incomoda compartir espacios con el ciudadano promedio.

@foodinbogota
Incluso dentro del análisis económico, algunos internautas como @sisifo32032869 reconocieron que, si bien desde la teoría académica se recomienda cobrar lo máximo posible, la realidad del comprador es distinta. No obstante, la idea de subir un 10% los precios «fácilmente» fue recibida con desdén por quienes consideran que el éxito de Crepes & Waffles radica precisamente en su equilibrio entre calidad y precio justo.
Esta controversia pone de manifiesto la desconexión que a veces existe entre los «expertos» de escritorio y la realidad social de un país que valora las marcas con sentido humano y accesibilidad económica. Por ahora, Crepes & Waffles sigue siendo el lugar preferido de millones de colombianos, a pesar de quienes desean que el acceso a un buen restaurante sea un privilegio de pocos.
Redacción Economía Pluralidad Z.



