
El panorama de las telecomunicaciones en Colombia muestra un evidente líder en cuanto a infraestructura física se refiere. Claro (América Móvil) mantiene una ventaja competitiva significativa sobre sus principales rivales, Tigo y Movistar, así como frente a WOM (Avantel), gracias a un despliegue superior de antenas de telecomunicaciones a nivel nacional.
Esta brecha en infraestructura, que abarca desde la cobertura 2G hasta la nueva red 5G, es un factor determinante en la calidad del servicio y la capacidad de expansión de los operadores en el país.

La magnitud de esta ventaja se evidencia en los datos más recientes. Mientras la competencia sigue trabajando en expandir sus redes, la estrategia de inversión sostenida de Claro le ha permitido consolidar una cobertura que supera a sus seguidores. Esta dominancia se confirma con datos visuales proporcionados por nperf, una plataforma global de medición de calidad de servicio de internet, que ilustra una mancha de cobertura visiblemente más densa por parte de Claro en el territorio colombiano, especialmente notoria al compararla con los mapas de Tigo y Movistar.
La brecha de infraestructura: Claro revela sus cifras
En declaraciones exclusivas a Pluralidad Z, Claro detalló la dimensión exacta de su red, explicando la base de su ventaja operativa y su liderazgo en el mercado. «Contamos con una red de 10.468 torres en todo el país, que nos permiten llevar nuestra señal 2G, 3G y 4G a 1.104 municipios», afirmó la compañía.
Esta cifra no solo demuestra la capilaridad de su red legada, que cubre la gran mayoría de los municipios colombianos, sino que también establece una base sólida para el despliegue de nuevas tecnologías.
La compañía ha sido particularmente agresiva en la implementación de la quinta generación de conectividad móvil tras la subasta del espectro realizada por el Ministerio TIC.
La carrera por el 5G en Colombia es, actualmente, el campo de batalla más relevante para los operadores, y la infraestructura previa juega un papel crucial. Sobre este punto, Claro también informó a este medio que ya cuenta con «más de 1.800 [antenas/nodos] 5G para dar cobertura de esta tecnología en 30 ciudades».
Este rápido despliegue de 5G sitúa a la compañía en una posición de liderazgo inicial en la adopción de la nueva tecnología, que promete velocidades de conexión ultra rápidas y menor latencia, factores claves para el desarrollo de la industria 4.0 y el Internet de las Cosas (IoT) en el país.

El desafío para Tigo, Movistar y WOM
Si bien Tigo y Movistar (Telefónica) también están avanzando en sus propios despliegues de 5G y mantienen una presencia robusta en las principales ciudades del país, los mapas de cobertura general, como los proporcionados por nperf, sugieren que su huella de infraestructura total es menos extensa.
La imagen comparativa de portada es elocuente: la red de Claro penetra en más zonas rurales y corredores viales en comparación con sus competidores directos.
Por su parte, WOM (con problemas financieros), que entró al mercado con una estrategia de precios agresiva para captar usuarios, aún enfrenta el desafío mayúsculo de construir una red propia que compita en extensión con los operadores establecidos. Aunque ha realizado inversiones, su cobertura depende en gran medida de acuerdos de roaming nacional (uso de redes de otros operadores) para dar servicio fuera de las áreas donde ha instalado infraestructura propia.
Redacción Economía Pluralidad Z.



