Gran parte de Cartagena y Barranquilla siguen sin poder comer 3 comidas diarias

Pobreza en Cartagena y Barranquilla
Pobreza en Barranquilla y Cartagena.

Cartagena y Barranquilla siguen figurando como las ciudades con más alta inseguridad alimentaria del país; más de la mitad de su población no puede comerse 3 comidas diarias, así lo muestra Pulso Social en su más reciente encuesta.

Según el último Pulso Social presentado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, ni Cartagena ni Barranquilla han podido recuperarse de la imposibilidad de que la mitad de su población pueda comer 3 veces al día.

Pobreza en la Costa Colombiana
Barranquilla y Cartagena.

La encuesta arroja que Cartagena ocupa el último lugar en seguridad alimentaria y da cuenta que sólo el 31% de la población cartagenera, durante los 3 últimos meses del 2021, pudo comer 3 comidas diarias.

Mientras que el 64%, más de la mitad de los hogares encuestados manifestó no tener las condiciones para poder comer 3 comidas diarias, ni para comprar ropa. (Relacionado: En Barranquilla y Cartagena son menos los hogares que consumen tres comidas diarias según el DANE)

La ciudad de Barranquilla se muestra en el penúltimo lugar de seguridad alimentaria, el 34% de la población manifestó que, en el mismo período octubre a diciembre de 2021 pudieron comer 3 comidas diarias.

Y cerca del 70% de los hogares encuestados manifestó no contar con los recursos suficientes para comprar comida o ropa.

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En comparación con los datos sobre indicadores de pobreza, entre el 2012 y el 2019 la ciudad de Barranquilla mostró una diferencia significativa atribuida como consecuencia del Covid19, ya que para ese entonces logró reducir la pobreza.

El cierre de muchas unidades económicas durante la pandemia aumentó la tasa de desempleo en muchas regiones del país; muchas familias perdieron poder adquisitivo para satisfacer la demanda alimentaria de cada uno de sus miembros.

Los incipientes ingresos en contraste con las elevadas alzas en los precios de los productos de primera necesidad limitan la capacidad de compra de los ciudadanos para asegurar su alimentación, obligándolos a disminuir el volumen de alimentos diarios necesarios para una buena nutrición.

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