Altísima ocupación de contenedores para cadáveres por coronavirus en Bogotá

Bogotá presenta altísima ocupación en sus contenedores.
¿Colapsará el sistema de contenedores para guardar fallecidos por coronavirus en Bogotá?

Bogotá se enfrenta al pico de la pandemia, con una altísima ocupación en sus contenedores refrigerados para guardar los fallecidos por coronavirus. Solo ayer se albergaron 300 cuerpos, este número de fallecido preocupa a las autoridades.

Por dicho motivo, la Alcaldía de Bogotá anunció tres contenedores más para refrigerar 75 cuerpos, ante una posible futura congestión en morgues y hornos crematorios. Las cifras son desalentadoras para esta ciudad que llega a casi 2.700 muertes por causa de este virus.

Luz Amanda Camacho, directora administrativa de la Uaesp, afirmó que el aumento de la cifra de fallecimientos pone en alto riesgo el colapso de la red funeraria. Razón por la cual el Distrito dispone esta orden para equilibrar la situación.

Tres contenedores nuevos por altísima ocupación de cadáveres

“En este momento hay tres contenedores, vamos a tener otros tres y vamos a tener dos especiales para los casos de cadáveres no identificados o sin dolientes, que es el otro caso que nos hemos encontrado; personas que mueren solas en sus casas, que nadie reconoce ni sabe quiénes son”: Estas fueron las palabras de la directora de la Uaesp (Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos), ante el aumento de los cadáveres en la ciudad.

Estos tres contenedores se ubican en el cementerio Serafín, el cementerio del Norte y el cementerio de Matatigres; este último al sur de la ciudad. Esto se realiza para que no suceda como en otros países: empezar a abrir fosas para depositar los cadáveres por causa de la pandemia.

Testimonio de una persona a la que no pudieron cremar

El caso de Suárez Calderón, el cuñado de José Elí Cartagena Torres, quien murió el lunes 27 de julio a las 6 de la mañana.

Al principio el dictamen del fallecido fue por un infarto. Luego la familia tuvo que esperar más de 15 horas para que la EPS recogiera el cuerpo.

A las 4:30 p.m la Cruz Roja recogió el cadáver y a las 9:30 p.m llegó la carroza fúnebre. Fue en esos momentos que dieron el dictamen verdadero: Covid-19. “Luego nos informaron que mi cuñado era posible Covid-19 pero nosotros sabemos que él no tenía ninguna enfermedad. No le hicieron ninguna prueba y nunca estuvo en un hospital simplemente sufrió de un infarto”: afirmó su cuñado.

Sin embargo, ante la terquedad de su cuñado no hubo cambios en el dictamen. Por este motivo, al día siguiente dispusieron una velación y que iban a hacer una ceremonia de exequias en Capillas de la Fe. Pero ayer a las 4:30 de la tarde les dijeron que su familiar iba a ser trasladado al Cementerio Central a exhumación, es decir, a entierro porque los hornos habían colapsado, que había muchos cuerpos y no podían cremarlo.

Cuando se presentaron al Cementerio Central no pudieron despedirse de su familiar sino solamente llenar los documentos. Así mismo, afirmó el cuñado que hay carros que ingresan con bolsas y no con ataúdes, lo cual significa una completa falta de respeto y un atropello ante el dolor.

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